miércoles, 8 de septiembre de 2010

CUENTO: EL PIOJO KIKE


Había una vez en la agencia secreta de piojos, un piojo llamado Kike al cual no le salian muy bien las cosas, estaba resagado al servicio de mensajero. Nani, su novia, estaba ya cansada de esperar ese momento cuando al fin Kike fueran a vivir a esa bella cabeza que habían visto semanas atrás.

El sueño de Kike era siempre, haber sido un agente secreto, que investigaría formas de invasión y evasión, pero Kike fue engañado de viajar a Londres a la central de inteligencia y unas pulgas se llevaron a su novia al Amazonas, Kike fue a rescatarla y viajó a la selva en unos micos ladrones, durante el viaje Kike estaba preocupado porque al lugar que se dirigía era totalmente alejado y desconocido de todo lo que alguna vez en su vida había visto: era otra clase de cabello, uno donde no llega el sol. Este lugar mistico y lleno de misterios escondía increíbles cosas de las que Kike nunca se percató antes. Lo que en verdad Kike no sabía era que pertenecía en ese momento a la fauna momentánea de un elefante llamado Floro. Floro era un policía que sin que Kike supiera había atrapado a los monos ladrones de los que Kike se había abastecido con su sangre,
Kike al pnservar esta situación entró en pánico porque si Floro descubria que el habitaba en el interior de sus grandes orejas podría matarlo o culparlo de abastecerse de su sangre, si esto sucedia Kike no podría salvar a su novia y ella viviría siempre atrapada en las instalaciones de las pulgas malandras que la raptaron, asi que Kike cuidadosamente se fue desplazando a través de toda la superficie de las orejas de Floro, pero al salir de ellas se dio cuenta de que por ahí se encontraban unas gatas muy lindas y perfumadas, lo cual llamó la atención de Kike, saltando asi hacia ellas, lo que Kike no sabía era que estas gatas eran unas vagabundas las cuales se metían con cualquiera que les sonriera, de esta manera, una noche apasionada fueron tras una pandilla de gatos y llegaron a la selva .

Kike aprovechó para escapar y se encontró a un pingüino sacerdote quien amablemente le permitió viajar en su cabeza a la posada al lado del rio en la que estaba su novia. Con sus habilidades de espía logro entrar al lugar, pero encontró a su novia muerta. Ciego de ira sacó un peligroso veneno y mató cruelmente a sus enemigos luego de torturarlos. Desdado, sostuvo el cuerpo de su amada y cuando estaba a punto de beber aquel mortal liquido, Nani despertó y le sostuvo su patica antes de que se suicidara. Se miraron largo tiempo y se besaron con lágrimas de felicidad en sus ojos. Nina había sido herida y había quedado inconsciente.

Kike llevó a Nina a la parroquia del pingüino sacerdote, que muy preocupado había orado por ellos. Luego de darle un dinero al sacerdote, decidieron ir a Alemania a vivir tranquilamente alejados del peligro y oculto mundo de los espías.        



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